El de las entradas

martes, julio 12, 2005

Despertar (Transcripciòn)

Ésta es la trascripción del ejercicio incluido en la PEP de Redacción General... gracias al cual me salvé del rojo jejeje... Lo que más risa me da, es que es demasiado depre y el profe lo encontró súper bueno (escritor tenía que ser jojojo)

Solía pensar que la vida era fácil. Nada más equivocado... Quizás, como mi infancia fue así en cierta manera , esperaba que ahora siguiese de ese modo.

Cuando mis ojos todavía reflejaban una visión inocente del mundo, los adultos se encargaron de augurar un porvenir prometedor, alegre, en donde nada –ni nadie- me podría faltar.

Pero cuando llegué a esta etapa llamada adolescencia, toda la fantasía se desvaneció. Comencé a sentir que no encajaba en esta sociedad tan exigente, que endurece nuestros humildes corazones hasta volvernos los seres más fríos que pueden existir.

A medida que voy creciendo, puedo sentir cómo la humanidad me desplaza, trata de convertirme en un esclavo y me corrompe por completo.

La gente cada vez es más individualista e intenta diferenciarse de la masa, aún cuando esto es prácticamente imposible. Trata de evadir la presión social, alienarse con la televisión, sólo para no tomar conciencia de la decadencia en que estamos inmersos.

Es por eso que no puedo ser positivo. Mi visión de las cosas ha cambiado: ya no soy ese chico boyante que espera con ansias la llegada de nuevo día. Al contrario, intento no pensar en lo que el destino me depara.

Creo que es hora de enfrentar la realidad de manera consciente, sin falsas esperanzas. Es la única forma de poder seguir adelante, sin dar el brazo a torcer frente a los desafíos que impone el diario vivir.

sábado, junio 04, 2005

Consuelo (1ra parte)

La habitación de Esteban recibía los primeros rayos del amanecer. El sol lentamente iluminaba las blancas y agrietadas paredes que acogían a este soñador sin fronteras.

Esteban vivía entre dos mundos; cualquier instancia en donde pudiese dejar de lado sus actividades cotidianas servía para transportarse a su propio universo.
Este universo no tenía nada de irreal; por el contrario, era lo que el real debería ser. Todo funcionaba de maravilla, como si de una máquina se tratase. Cada elemento que conformaba este paraíso armonizaba con el entorno, así como cada persona se complementaba con sus pares.

Era así como cada problema que se le presentaba tenía una solución en este mundo. Lo mismo ocurría con los problemas de los demás; mágicamente desaparecían y todo volvía a ser como antes. Nada ni nadie podía intervenir; Esteban era el único con poder para hacer cambios en este lugar.

Esa mañana era especial; Esteban se había mudado recientemente y su primer día de clases en su nuevo colegio le aguardaba. Cargado de energía, se viste, desayuna y está listo para tomar el bus que le conducirá a su nuevo centro de estudios. Su madre se despide y le desea mucha suerte, percatándose de la ansiedad de su hijo por comenzar una nueva etapa en su vida.

El camino le parece lúgubre: Unos cuantos árboles se mantienen en pie entre las modestas viviendas y terrenos baldíos que pasan avergonzados ante sus ojos. De pronto, la sombra un edificio de gran altura le indicó que había llegado al centro de la ciudad; su colegio quedaba muy cerca de allí.

En el momento de salir del bus, Esteban sintió escalofríos por todo el cuerpo. Había pasado muchas veces por esto, pero esta vez era distinto; nunca había estado tan nervioso. Cualquiera que pase al lado suyo adivinaría que era “el nuevo” de la escuela y eso le inquietaba.

Sintió que los ojos de todos los estudiantes que entraban al recinto se concentraban en él. Era una reacción natural frente a un desconocido, el lo sabía. ¿Por qué esta vez parecía ser la primera?

No había explicación alguna... Ni siquiera en su mundo interno, el cual era su único apoyo en ese complicado momento.

Mientras ubicaba a su curso, Esteban intentaba mantener la calma. Esto no sirvió de nada, pues su desesperación aumentaba de manera muy rápida... No había otra salida; debía escapar a su otra realidad.

Sin darse cuenta, ya se encontraba en la sala de clases rodeado de extraños que amenazaban con invadir el territorio del cual él era su único dueño.

Sin embargo, intentó incorporarse a la actividad que en ese momento estaba realizando el profesor encargado -la típica dinámica grupal para conocerse mutuamente y satisfacer la curiosidad de toda esa tropa de mirones, como pensaba Esteban- y que en ese preciso instante requería de su presentación al curso. Lo mismo de siempre: su nombre, de donde viene y porqué está aquí...
Cuando volvió a su asiento, Esteban perdió el equilibrio.

Sin duda, el mareo que sentía su cuerpo se debía al ambiente hostil que le rodeaba. Fue un presentimiento muy asertivo; sus compañeros no lo querían allí. Esteban era una sobra, un estorbo para el grupo y jamás lo admitirían en éste.

No obstante, esta aversión parecía no afectarle. Su imperio interior lo recibía con los brazos abiertos cada vez que él se sintiera desplazado. Lamentablemente para él, también debía preocuparse de las actividades terrenales; el estudio era primordial para su formación como persona y no podía dejarlo de lado.

Así pasaron varios meses. Su contacto con los demás era lo suficiente como para comprender las materias y, de vez en cuando, soltar una sonrisa. Esta introversión pasó a ser objeto de burla de sus compañeros, los que no desperdiciaban oportunidad para mofarse de su peculiar personalidad. Para Esteban, estas burlas eran ataques a su mundo paralelo, el cual resistía día a día el acoso del exterior.

Pero las heridas se estaban abriendo con mucha fuerza, provocando un terremoto que acabó con el oasis... Esteban debía enfrentarse con la realidad.

Continuara... :P

Delta Goodrem: “Mistaken Identity” (Identidad Equivocada)

Esta cancion me identifica mucho... habla de que cambias completamente de identidad y desconoces la de tu pasado...

El chico paciente con vestimenta de príncipe
Ese solía ser yo
Una seductora sonrisa impredeciblemente salvaje
Siempre intentando complacer
Siempre caminando un paso adelante
Eso pensaba hasta que el monstruo apareció en mi lecho
Rebobinar y borrar esa mirada atónita en tu cara
Porque ese chico está muerto

Un millón de palabras... cientos de días

Coro:

El niño que yo solía ser
Sufre un terrible caso de identidad equivocada
Y ese niño que ayer veías no es el que estás viendo ahora
Éste es un terrible caso de identidad equivocada

El sol tiende a ascender como la luna a caer
Esto se parece a mi vida
He jugado el rol de buen chico
El cual está cortado por una navaja
Ahora no ando buscando miradas compasivas
Y no quiero pasar la noche acostado en una cama de bellas mentiras
Rebobinar y borrar ese niño enfermo
y avanzar rápido, muy rápido

Cientos de días...

Coro:

El niño que yo solía ser
Sufre un terrible caso de identidad equivocada
Y ese niño que ayer veías no es el que estás viendo ahora
Éste es un terrible caso de identidad equivocada

Ése no soy yo, simplemente no soy yo
No soy yo...

Coro (x2)

sábado, mayo 21, 2005

Delta Goodrem: Be Strong (Sé Fuerte)

¿Estás nadando en océanos de melancolía?
¿No sientes como que te estás hundiendo?
¿Estás cansado de la lluvia después de todo lo que has pasado?
Bien... yo sé lo que estás pensando
Cuando no eres capaz de enfrentarlo...
Pero puedes sobrevivir
Estoy seguro que pronto entenderás

Coro:

Porque cuando estás en tu hora más oscura
Y todas las luces simplemente se desvanecen
Cuando eres como una flor cuyos colores se han perdido
Bueno... aguanta, y sé fuerte

No, no estás derrotado
Y pronto vas a sonreír de nuevo
Entonces no tendrás que sentirlo
Déjalo ir con el viento
El tiempo corre con nosotros
Y él sabe que te está permitido llorar

Coro:

Porque cuando estás en tu hora más oscura
Y todas las luces simplemente se desvanecen
Cuando eres como una flor cuyos colores se han perdido
Bueno... aguanta, y sé fuerte

viernes, mayo 13, 2005

"Amor" (Cuento)

- Es una noche especial... no sé bien porqué... – susurraba María a su esposo-... siento que alguien se acerca a nuestra casa... no te quedes dormido... no te duermas...
Pero era demasiado tarde. José había caído en un profundo sueño y María estaba consciente de esto. Así fue como su curiosidad la instó a ponerse de pie y avanzar a tientas hacia la entrada de su vivienda. Como si estuviese esperando algo o alguien que sólo ella podía recibir.
Se sentó en el sillón más próximo a la puerta. Fue entonces cuando una avalancha de ruidos arribaba en dirección a su hogar, dando a comprender que efectivamente alguien merodeaba en el exterior.
Con sus frías y avejentadas manos, María giraba cuidadosamente la manilla intentando hacer el menor bullicio posible. Al asomar sus lánguidos ojos pudo contemplar la figura de un hombre estacionando una carroza en el antejardín.
Con una valentía nunca antes vista en ella, María enfrentó a esa extraña silueta:
- ¿Qué hace usted a esta hora en mi casa?
Entonces el sujeto se acercó al portal. Su aspecto era indescriptible; los escalofríos que producía en cualquiera que se topase con él nublaban por completo la razón.
Sin embargo, este no era el caso de María. Tenía que defender a su familia a como de lugar, sin importar quien amenazara la tranquilidad reinante.
El hombre dejó de moverse. María decidió continuar con el interrogatorio:
- ¿Busca a alguien en especial?
Repentinamente, una voz ronca y casi fantasmal; penetrante y atemorizante a la vez, responde:
- José, quiero que José venga conmigo
- ¿Usted lo conoce?
- Más de lo que usted cree.
Esto dejó desconcertada a María. No se explicaba qué relación podía tener su marido con este señor y menos porqué quería encontrarse con él a tan altas horas de la madrugada.
- Lo siento, pero José está durmiendo. Si no se da cuenta es muy tarde.. quizás pueda venir en la mañana
- Cuando llega el momento no hay nada que hacer. Quiero que él venga conmigo
La voz de María parecía perder paulatinamente su fuerza
- Mejor váyase. Mañana conversa con él
- Es mejor que no insista. Usted no puede interferir con lo que tiene que ocurrir
Justo cuando María estaba decidida a cerrarle la puerta, se oye un desesperado grito de la mayor de sus hijas:
- ¡Está muerto! ¡Está muerto!
Descontrolada, María corre hasta el lecho nupcial, en donde le esperaba su hija, cerrando con sus pequeñas manos los ojos de José.
Ahora comprendía todo. Sin pensarlo dos veces sale a encontrarse con el hombre.
- Yo iré con usted...

Al amanecer, un repuesto José se levanta a preguntar sobre su mujer:
- ¿Adónde habrá ido María que salió tan temprano?
Su hija no supo responderle, pues tenía la misma inquietud. Ni siquiera se les pasó por la mente que María nunca regresaría, por lo menos en esta vida...

domingo, abril 17, 2005

Soledad (cuento)

Después de un día agotador, llegué a casa escapando del frío penetrante que circulaba por la ciudad. No podía sentir mis pies y mis manos apenas podían adquirir la forma de la manilla de la puerta de entrada. Luego de entrar, toqué una y otra vez la pared hasta encontrar el interruptor que enciende el living. De pronto, la oscuridad reinante se tornó en un blanco fulminante que me encegueció por completo. Me deshice del peso que acarreaba mi espalda y me entregué por completo al sillón que se encuentra junto a la ventana. Suspiré, y lentamente me hice presa del silencio que reinaba en la habitación.
El sonar ruidoso e imponente del teléfono le robó el cetro al silencio y me tomó por sorpresa. En un acto casi inconsciente, lo contesto. No recuerdo exactamente como empezó la conversación; lo único que recuerdo es que tuvo el mismo final que ayer. Golpeé el auricular, como si él tuviese la culpa de todo lo que está pasando, y le entregué nuevamente el trono al silencio. ¿Para qué hacer sufrir de nuevo a mi alma? ¿Para qué torturarla con palabras que al final entierran más y más profundo la esperanza de un nuevo día? No, esta vez no dejaré que ese maldito rey me condene a sufrir un castigo tan severo que no merezco.
Intenté encontrar vestigios de vida por toda la casa; en los muebles, en el piso, en las paredes. Pero nada. Yo sabía que no los iba a encontrar. Era como la esperanza que tenía mi corazón de que algún día encontraría un refugio, un hermano en el cual podría confiar y crecer juntos hasta el día en que dejasen de latir.
Resignado a que esto no ocurriría, me dirigí a mi habitación. Encendí la luz de la lámpara del velador, que da una tenue luz amarillenta. Luego, mi vista se concentró en una imagen de una persona muy parecida a mí, acompañada de unas cuantas personas más. ¿Porqué la tendré yo, si no me siento parte de esa fotografía? No importa, se ve muy bien como adorno.
Casi automáticamente cambié de tenida y apoyé mi desconcertada cabeza sobre la almohada. A medida que mis ojos se fueron cerrando, fui sintiendo que se formaba un nudo en mi garganta que iba creciendo cada vez más. Pero ya estoy acostumbrado; es el mismo que se forma todas las noches, mientras me refugio en un mundo ideal. Un mundo en donde mi corazón es parte de una gran familia, el silencio es un simple esclavo y mi alma una doncella que descansa en paz, sin saber que muy prontamente va a ser arrebatada por una criatura que nos despoja de la felicidad, nos corta las alas y nos vuelve tan monstruosos como ella: la realidad.

Yo???

Simplemente no me atrevo a hacer una descripción de mi personalidad. Temo que si logro hacerla, al día siguiente la encuentre nada que ver y que al día subsiguiente piense que es otra persona la que está reflejada allí.
De lo que estoy seguro es que estoy creciendo, que estoy madurando y que tengo la fe de que llegará el día en que pueda decir firmemente y sin dudar: Éste soy yo. Por el momento, mis ojos tienen expresión de desconcierto, mis manos tienden a esconder el rasgo de inseguridad en mi rostro y mis labios se encogen del sólo pensar que queda un largo camino por delante..